JACINDA A: EL PODER DE LIDERAR SIN PERDERSE
- Enrique Portnoy

- 8 hours ago
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En el marco del ciclo de conversaciones de "Segundo Tiempo", el mentor y coach Osvaldo Salvadores se encuentra con una de las figuras políticas más admiradas y disruptivas del siglo XXI: Jacinda Ardern, ex primera ministra de Nueva Zelanda. Reconocida por su estilo de liderazgo empático y su valentía para gobernar con firmeza sin perder humanidad, hoy transita una nueva etapa fuera de la política activa, viviendo en Estados Unidos, abocada a proyectos vinculados con la democracia, la lucha contra la desinformación y la construcción de comunidades más inclusivas. En esta conversación profunda, reflexiva y actual, se abordan temas como el poder, la transición personal, el bienestar emocional, el legado, y la capacidad de reinventarse sin traicionarse.
REUNIÓN DE TRABAJO CON OSVALDO SALVADORES OS: Estoy muy feliz y ansioso poder conversar contigo; sos una figura que desafió los moldes del poder, que lideró en tiempos complejos y lo hizo con una forma poco tradicional. Quiero preguntarte, desde el alma: ¿Cómo es liderar sin perderse a uno mismo?JA: Gracias a vos, Osvaldo. Esa es la pregunta clave. Porque el poder tiene una fuerza centrífuga que puede alejarte de tus valores. Yo siempre tuve presente algo que me dijo mi madre: "No importa dónde estés, lo importante es quién seguís siendo". Esa fue mi ancla. Gobernar con empatía no fue una estrategia. Fue una decisión de coherencia personal. OS: Gobernaste en uno de los períodos más exigentes que puede atravesar un líder: pandemia, atentados, crisis globales. Y sin embargo, dejaste un estilo. Muchos lo llamaron "liderazgo empático". ¿Qué significa para vos eso? JA: Significa reconocer que el cargo no te hace menos humano. Que podés tomar decisiones duras sin perder la ternura. Que la vulnerabilidad no es debilidad y también que escuchar es tan importante como actuar. Para mí, liderar fue escuchar más que hablar y sostener emocionalmente a un país herido. Eso fue lo más desafiante y, a la vez, lo más transformador.
OS: En Segundo Tiempo hablamos del momento en que uno suelta una identidad que lo definió durante años. ¿Cómo fue para vos dejar de ser Primera Ministra de Nueva Zelanda?JA: Fue liberador y doloroso. Liberador porque sentí que ya había entregado lo mejor de mí, y quería hacerlo con dignidad. Doloroso porque amaba servir a mi país. Pero entendí que si uno se queda más allá de su energía, puede perder la alegría y yo quería seguir amando lo que hago, desde otro lugar.
OS: Ahora vivís en Estados Unidos, trabajás en proyectos vinculados con la democracia y el combate a la desinformación. ¿Cómo es esa transición de ser protagonista a estar tras bambalinas?
JA: Es profundamente saludable. Disfruto del anonimato, del tiempo con mi hija, de poder leer sin estar siempre "en función" y sobre todo, de contribuir desde otro rol. Porque hay muchas formas de cambiar el mundo; una es firmando decretos, otra es generando espacios de diálogo, de investigación, de formación. Ahora elijo la influencia sin el estrés de la exposición permanente.
OS: Me gusta esa idea de "influencia sin estrés". ¿Sentís que tu Segundo Tiempo tiene más que ver con construir puentes que con comandar ejércitos?
JA: Totalmente. En este momento de mi vida no quiero tener la razón, quiero tener la paz. No me interesa convencer, sino inspirar. Estoy trabajando con instituciones que promueven el pensamiento crítico, el bienestar digital, la protección de la democracia frente a las nuevas amenazas. Es menos visible, pero igual o más importante.
OS: Hay algo muy valiente en dejar el poder antes de que el poder te deje. Muchos se aferran. ¿Cómo llegaste a esa decisión?
JA: Con honestidad brutal. Me miré al espejo y me pregunté: "¡Jacinda, tenés algo más para dar desde este lugar?", y la respuesta fue: "No, pero sí desde otro lugar". No quise sobrevivir en el cargo. Quise evolucionar. Y eso requiere valor, pero también confianza en que uno es más que su rol.
OS: Me parece admirable. En Segundo Tiempo trabajamos con muchas personas que sienten que su "nombre" estaba atado a su profesión. Vos lograste soltar eso con elegancia. ¿Qué te sostiene hoy?
JA: Mi familia. Mi paz interior. Y la idea de que no necesito demostrar nada. Ya viví lo extraordinario. Ahora me interesa lo simple, lo cotidiano, lo que construye futuro. Hacer menos, pero con más conciencia.
OS: Una última pregunta. ¿Qué le dirías a alguien que siente que su mejor etapa ya pasó?JA: Le diría que las etapas no tienen jerarquía. No hay una mejor, hay una próxima. Y que a veces, lo que sigue no necesita ser más grande, sino más profundo. Que vivir con sentido es la tarea más desafiante y hermosa que tenemos.
OS: Gracias, Jacinda. Sos un ejemplo de que el liderazgo verdadero no termina con un cargo, sino que empieza con una decisión interna, y vos la tomaste.
JA: Gracias a vos. Estas conversaciones son parte de lo que más disfruto ahora. Porque lo que vale, se comparte.
Todas las entrevistas contenidas en nuestros libros "Profesionales del Segundo Tiempo" y "Procesos del Segundo Tiempo", junto con varias notas, las podes encontrar en nuestro podcast en Spotify: https://open.spotify.com/show/5gVpQMHLI0lY2qvk8I1lgs?si=N4QzDrQeRnyuJbeycIbSbQ
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